Saltar al contenido
649 531 599
Fachada encalada de Villa Familia Vera, vivienda tradicional alicantina recuperada

Vivienda unifamiliar · Vega Baja

Villa Familia Vera

Una vivienda tradicional alicantina de principios del siglo XX, recuperada mediante una intervención contemporánea que pone en valor su estructura original, sus proporciones y su relación con el patio interior.

Tipo
Vivienda unifamiliar
Lugar
Vega Baja del Segura
Estado
Terminada
Alcance
Proyecto y dirección de obra

Obra terminada

Construida en torno a un gran espacio exterior, la vivienda conserva los rasgos propios de la arquitectura residencial tradicional de la zona: muros de mampostería, paramentos encalados, techos de gran altura y estructuras ligeras de madera.

La intervención busca recuperar la esencia de esta arquitectura sin reproducirla de manera literal. Los nuevos espacios, materiales y recorridos reinterpretan la vivienda desde una mirada contemporánea, manteniendo como protagonistas la luz natural, la escala y los elementos que definen su carácter.

La vivienda ha sido concebida además para acoger la vida familiar y diferentes encuentros y celebraciones, dando lugar a espacios amplios, flexibles y conectados entre sí.

Recuperar lo existente

La intervención parte de una vivienda tradicional cuya esencia arquitectónica se busca conservar y poner en valor mediante una actuación limpia y precisa.

En lugar de añadir elementos que compitan con la arquitectura original, el proyecto busca revelar sus proporciones, alturas y relaciones espaciales, acompañándolas con una materialidad contenida basada principalmente en blanco y madera.

La fachada mantiene una expresión limpia y sobria, permitiendo que la geometría y las proporciones de la construcción sean las protagonistas.

Fachada encalada de Villa Familia Vera con el zócalo de piedra, la puerta de madera y las rejas
Entrada de la vivienda con el pasillo hacia el patio y el revestimiento de madera
Detalle de la fachada encalada con el zócalo de piedra y las rejas

Un espacio central para vivir y compartir

La vivienda debía responder también a una forma de habitar vinculada a la reunión familiar y a la celebración de eventos.

Por ello, la distribución se organiza alrededor de un gran espacio central polivalente en forma de T, que funciona como eje vertebrador del recorrido y conecta las diferentes áreas de la vivienda.

El área principal —salón, comedor y cocina— se concibe como un único ambiente continuo. La altura de los techos y la entrada generosa de luz natural permiten mantener una sensación de amplitud, mientras que el blanco actúa como un marco neutro que potencia la luminosidad y pone en valor el pavimento de madera.

La contención formal es intencionada: sin artificios ni elementos innecesarios, la propia arquitectura adquiere el protagonismo.

El gran espacio central de la vivienda, con el pavimento de madera y los techos altos
Cocina en blanco abierta al espacio central
Salón y comedor vistos desde el eje central de la casa

La arquitectura dibujada

La intervención parte de una lectura precisa de la vivienda existente y de su estructura espacial.

Los planos permiten entender cómo se organiza la casa, cómo se relacionan sus diferentes espacios y cómo la intervención transforma la distribución para adaptarla a las nuevas necesidades de la familia, manteniendo la esencia de la construcción original.

Alzado desde la calle y sección de la vivienda
Alzado y sección
Plano de planta con el patio y la distribución en T
Planta

El patio como centro

El patio adquiere un papel fundamental en la organización de la vivienda. Además de introducir luz natural, funciona como un espacio intermedio que articula las diferentes estancias y establece una relación directa entre interior y exterior.

La intervención busca que la luz penetre en la vivienda y acompañe el recorrido, generando diferentes atmósferas a lo largo del día.

En el patio se conserva además un pozo con cerca de un siglo de historia, un elemento perteneciente a la construcción original que forma parte de la identidad de la vivienda.

Su restauración se ha planteado como una actuación específica, respetando su carácter y reservando su recuperación para devolverle el protagonismo que merece dentro del nuevo espacio exterior.

El patio encalado con el pozo original y la fachada trasera de la vivienda
El patio desde el otro extremo, con el césped y el acceso a la casa

Espacios donde la luz construye

Las habitaciones de la fachada principal disfrutan de una orientación que permite una entrada generosa de luz natural.

La luz se refleja sobre el pavimento de madera y las paredes blancas, generando una atmósfera cálida y serena. La intervención mantiene la proporción vertical de estos espacios y sus techos altos, permitiendo que la arquitectura conserve su escala y carácter.

La ausencia de mobiliario en las fotografías permite apreciar con claridad aquello que estructura el espacio: proporción, textura, luz y materialidad.

Dormitorio de la fachada principal con la luz entrando por el balcón
Segundo dormitorio, vacío, con el pavimento de madera iluminado por el sol

La intimidad de los espacios

Los baños continúan la misma estrategia material del resto de la vivienda: una arquitectura contenida donde los materiales y la luz adquieren mayor protagonismo que la ornamentación.

La intervención busca mantener una lectura limpia y coherente del conjunto, utilizando una paleta neutra que permite que cada espacio conserve su propia identidad sin perder la continuidad con el resto de la casa.

Baño con el revestimiento de madera en la ducha y el espejo circular
Segundo baño, con el mismo lenguaje de madera y blanco

La entrada como transición

El acceso a la vivienda se plantea como un espacio de transición entre la calle y el interior.

La intervención mantiene una expresión sobria, con líneas limpias y una materialidad contenida que anticipa el lenguaje del resto de la casa.

Desde el interior, el recorrido recupera su profundidad y establece una conexión visual hacia el exterior, reforzando la idea de una vivienda organizada mediante ejes, perspectivas y secuencias espaciales.

La salida a la calle vista desde el interior, con los lucernarios de madera en el techo

Obra entregada

Las fotografías de la vivienda terminada muestran el resultado antes de su amueblamiento. Es precisamente en este momento cuando la arquitectura puede leerse con mayor claridad, sin elementos que distraigan de las proporciones, los materiales y el comportamiento de la luz.

La intervención no busca imponer un estilo sobre la construcción existente, sino darle una nueva vida desde el respeto por su identidad original.

Una reforma que parte de lo existente para construir una nueva forma de habitarlo.

¿Tienes algo parecido entre manos? Cuéntanos tu caso y te decimos por dónde empezar.

Hablemos

Seguir mirando

Otros proyectos